LA VUELTA AL COLE. ¿Qué hago con mis hij@s para protegerlos?

LA VUELTA AL COLE

Inseguridad e incertidumbre de la vuelta al colegio.

La vuelta al cole. Esta frase abanderada cada año por el consumismo de El Corte Inglés, este año se ha vuelto macabra. No sólo por las posibles alegorías surgidas por el anuncio de marras, sino por la incertidumbre de cómo volverán nuestras hijas e hijos al colegio ante la situación de los posibles rebrotes del COVID-19.

¿Y cuáles son nuestros miedos?

En primer lugar, que la salud de una niña o un niño se vea afectada por la mala gestión de los adultos; no podemos olvidar que esta enfermedad mata.

En segundo lugar, que alguno nos contagiemos y nos separen. No puedo llegar a imaginarme que a uno de los tres nos aislaran o nos ingresaran sin apenas contacto con los otros dos. Me entran escalofríos de pensarlo.

También me angustia que si algún niño o niña se contagia, nos pongan en cuarentena a todas. No por hacer la cuarentena, sino por lo que nos puede afectar a la conciliación familiar. Porque aunque nos pese, necesitamos trabajar para generar dinero, y ese dinero nos ayuda a alimentarnos.

Me pregunto por todos aquellas mapadres que no tengan con quién dejar a les niñes una vez haya cuarentena.

Y no solo eso, las adaptaciones respetuosas después de 5 meses sin clases ¿dónde van a quedar?

La salud física y mental

Y las niñas y niños, después del duro golpe que ha sido para ellas el cambio de rutinas y dejar de ver a sus compañeras de clase.

En unas semanas, si todo va como seguramente irá (no puedo decir ni bien ni mal) comenzarán el colegio y previsiblemente en cuanto haya algún positivo, que lo habrá, todas de nuevo para casa.

Esta situación que nos está tocando vivir hace peligrar no solo la salud física de nuestras hijas e hijos sino también su salud mental. Y la de todas nosotras, ya que la incertidumbre constante, de por sí es muy difícil de gestionar.

Al final, queda claro que una vez más las personas en general, y las familias en particular, quedamos fuera de un sistema que prioriza la economía sobre cuestiones que deberían ser tan innegociables como la educación, la escolarización, la conciliación laboral y familiar o la salud de la ciudadanía.

Cuestiones que deberían ser el centro de las políticas de un país, por encima del beneficio económico en esta carnicería llamada estado del bienestar.

Nosotras nos apañaremos como podamos, igual que todas las familias. Trabajar en casa tiene la ventaja de que en un momento dado, si se da una cuarentena, no será necesario pedir favores a nadie. Aunque no es que sea más fácil conciliar ni por esas, todo sea dicho.

Pero nos paramos a pensar en toda esa gente que no pueda "teletrabajar", que no tenga familia cerca a quien poder pedirle ayuda cuando deban ir a sus lugares de trabajo; pensamos en quienes no pueden permitirse coger días de vacaciones o pedir días libres para afrontar una situación que se nos presenta caótica.

Si el final del verano siempre resulta complicado, este año se presenta más complejo y difícil que nunca.

Alternativas

Lo que toda esta situación nos muestra es que el sistema educativo, como muchos otros aspectos de nuestra sociedad, tal como está montado ya no nos vale.

¿Y qué podemos hacer? Para empezar, luchar para que no "se nos persiga" por no llevar a nuestras hijas e hijos al colegio mientras dure esta situación excepcional con el virus. Están habiendo movilizaciones a nivel nacional como la de Cristina, que abandera el blog Adoro Ser Mamá, a través de la creación de un grupo de Facebook "Por una vuelta al cole SEGURA Y VOLUNTARIA" . Os dejo el enlace aquí.

A través de este grupo he leído un artículo muy interesante sobre los protocolos de absentismo, por si os estáis planteando no llevar a vuestras hijas e hijos al colegio aun cuando estén en edad de escolarización obligatoria y queréis informaros. Ella es Maria Emilia de Sousa, os dejo el enlace a su blog aquí.

Por otro lado, y siempre que la economía familiar lo permita, podemos buscar una escuela alternativa y privada, donde los ratios y el trato no tienen nada que ver con la educación convencional. Hay proyectos preciosos y respetuosos por toda la península aglutinados en Ludus , donde podéis encontrar información de todos los que están por vuestra zona.

Construcciones naturales

También podemos decidirnos por hacer Homeschooling con la comodidad de educar en casa pero con el inconveniente, si nuestro hijo o hija está en edad obligatoria de escolarización, de estar en un punto de ilegalidad. Aunque si queréis saber sobre este tema nadie mejor que Carlota Sala, @ninyacolorita, presidenta de la Coordinadora Catalana pel Reconeixement i la Regulació Homeschooling y su cuenta @freeschoolers.

En nuestro caso, "tenemos la suerte" de que Elliot aún no está en edad obligatoria de escolaridad. Eso alivia nuestra decisión de no llevarlo este año a la escuela e intentar seguir compaginando nuestro taller artesanal de creación de juguetes de madera. Aunque esta decisión no nos librará de dudas respecto al aprendizaje y evolución de nuestro hijo en casa, pero eso será otra batalla.

Lo que no podemos olvidar es que es necesario hacer un cambio en la educación convencional y pública. Un giro hacia el respeto. Un giro en la crianza, en la educación, en el trato y la educación por la paz. Porque sin respetar al planeta y sin respetar a los y las niñas, no tendremos futuro, ni nosotras ni nuestras hijas.

El cambio somos todas.

¡Mucho ánimo a todas las familias y sabed que, decidáis lo que decidáis, bien decidido estará!